El ensueño, desde el espejo,
grita tu nombre desesperado
y hiela el tiempo.
Lo congela y él, perplejo,
siente vivo el sabor amargo
y el descontento.
Tus alas no se abren más,
te frustra la hipocresía
de su himno.
Respiras todo el jamás
y escapas de la ironía
del abismo.
(Reflejo sobre Alicia)

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